Manejo pesquero y lobo de río
Naturaleza privilegiada: Putumayo como corazón de la Amazonía
En la zona de frontera entre Colombia, Ecuador y Perú – en torno al río Putumayo – se extiende una de las zonas de mayor diversidad biológica en la Amazonía, región habitada además por varios grupos indígenas.
Desde 2009 WWF trabaja aquí junto a diversos socios y la población local, en el marco del Programa Trinacional que busca consolidar un corredor de conservación que integre áreas con distintas modalidades de uso de recursos, sobre todo, a partir del fortalecimiento de la gestión de áreas protegidas - existentes y propuestas - en los tres países. Estas son: Parque Nacional Natural La Paya en Colombia, Reserva de Producción Faunística de Cuyabeno y Parque Nacional Yasuní en Ecuador, y la Zona Reservada Gueppi en Perú, considerada como un área núcleo y clave para la conservación de la naturaleza en la región.
Esta región es una unidad tanto ecológica como cultural. Sirvió de refugio para especies durante los grandes cambios climáticos del pleistoceno y en lo modelos de cambio climático futuros se muestra como una de las pocas áreas que mantendrá en gran medida sus condiciones naturales. Está también ligada económicamente; poblaciones y centros poblados de Perú y Colombia intercambian productos derivados del bosque. A través del tiempo se han construido relaciones que van más allá de las nacionalidades y marcan la dinámica social de la región e incluso, en la actualidad, se realizan circuitos turísticos desde Ecuador a Perú.
Desde 2009 WWF trabaja aquí junto a diversos socios y la población local, en el marco del Programa Trinacional que busca consolidar un corredor de conservación que integre áreas con distintas modalidades de uso de recursos, sobre todo, a partir del fortalecimiento de la gestión de áreas protegidas - existentes y propuestas - en los tres países. Estas son: Parque Nacional Natural La Paya en Colombia, Reserva de Producción Faunística de Cuyabeno y Parque Nacional Yasuní en Ecuador, y la Zona Reservada Gueppi en Perú, considerada como un área núcleo y clave para la conservación de la naturaleza en la región.
Esta región es una unidad tanto ecológica como cultural. Sirvió de refugio para especies durante los grandes cambios climáticos del pleistoceno y en lo modelos de cambio climático futuros se muestra como una de las pocas áreas que mantendrá en gran medida sus condiciones naturales. Está también ligada económicamente; poblaciones y centros poblados de Perú y Colombia intercambian productos derivados del bosque. A través del tiempo se han construido relaciones que van más allá de las nacionalidades y marcan la dinámica social de la región e incluso, en la actualidad, se realizan circuitos turísticos desde Ecuador a Perú.
Lobo de río, Perú
Gueppi como núcleo de un corredor de conservación
La Zona Reservada de Güeppí (ZRG) se estableció en abril de 1997, sobre una superficie de 626,971 ha. Su carácter de zona reservada significa que el Estado reconoce su importancia para la conservación y la necesidad de protegerla, pero que queda pendiente un mayor análisis para determinar el los tipos de uso de recursos que se admitirán en ella. Se encuentra ubicada en la parte alta de las cuencas de los ríos Putumayo y Napo, en el extremo norte del Perú, Región Loreto.
Esta área protegida busca promover la investigación científica, el turismo, la recreación y otras actividades para la conservación y manejo sostenible de los recursos, involucrando a las poblaciones aledañas nativas, para contribuir a mejorar su nivel socioeconómico.
La ZRG es parte de un corredor de áreas protegidas que abarca más de 1’800 000 ha. Todas ellas están conectadas por bosques inundables, ríos y lagunas pero también por las poblaciones indígenas que habitan en los tres lados de las fronteras. Justamente, en ello radica la importancia de esta área del Perú.
Esta área protegida busca promover la investigación científica, el turismo, la recreación y otras actividades para la conservación y manejo sostenible de los recursos, involucrando a las poblaciones aledañas nativas, para contribuir a mejorar su nivel socioeconómico.
La ZRG es parte de un corredor de áreas protegidas que abarca más de 1’800 000 ha. Todas ellas están conectadas por bosques inundables, ríos y lagunas pero también por las poblaciones indígenas que habitan en los tres lados de las fronteras. Justamente, en ello radica la importancia de esta área del Perú.
Biodiversidad
De acuerdo a recientes reportes como el Inventario biológico Rápido del Field Museum de Chicago, la región del Putumayo es considerada como una de las más biodiversas en toda la Amazonía, además de proveer invalorables servicios ambientales. Esto plantea una serie de oportunidades para promover el desarrollo sostenible de la población a partir del manejo de sus recursos.
LA ZRG, alberga poblaciones saludables de especies de plantas y animales representativas de la selva baja que en otras zonas han desparecido. Entre las especies en situación vulnerable o en vías de extinción, se encuentran el jaguar (Panthera onça), el lobo de río (Pteronura brasiliensis), el manatí (Trichechus inunguis), el delfín rosado (Inia geoffrensis) y el bufeo gris (Sotalia fluviatilis), el caimán negro (Melanosuchus niger) y la tortuga taricaya (Podocnemis unifilis), todas ellas dentro de apéndices CITES (Convención Internacional sobre el Comercio de Especies Amenazdas de flora y fauna silvestre). A su vez, alberga poblaciones altas de paiche (Arapaima gigas), el pez más grande de la Amazonía y amenazado en gran parte de su rango, y de arahuana (Osteoglossum bicirrhosum), pez muy cotizado como especie ornamental.
LA ZRG, alberga poblaciones saludables de especies de plantas y animales representativas de la selva baja que en otras zonas han desparecido. Entre las especies en situación vulnerable o en vías de extinción, se encuentran el jaguar (Panthera onça), el lobo de río (Pteronura brasiliensis), el manatí (Trichechus inunguis), el delfín rosado (Inia geoffrensis) y el bufeo gris (Sotalia fluviatilis), el caimán negro (Melanosuchus niger) y la tortuga taricaya (Podocnemis unifilis), todas ellas dentro de apéndices CITES (Convención Internacional sobre el Comercio de Especies Amenazdas de flora y fauna silvestre). A su vez, alberga poblaciones altas de paiche (Arapaima gigas), el pez más grande de la Amazonía y amenazado en gran parte de su rango, y de arahuana (Osteoglossum bicirrhosum), pez muy cotizado como especie ornamental.
Putumayo - Peru
Población Indígena
Esta región es habitada por 18 comunidades nativas de los pueblos indígenas secoya, kichwa y huitoto o murui (etnia que habita en Colombia y Perú). De las 18 comunidades nativas, 14 se ubican en la zona de influencia del río Putumayo y las 04 restantes en la zona del río Napo. Santa Teresita, es una de las comunidades que concentra m,ayores esfuerzos de trabajo con la población local y es a su vez el único asentamiento huitoto en la zona, mismo que cuenta con una población de 72 habitantes en un área de alrededor de 8000 ha.
Amenazas
La cuenca del Putumayo es objeto de un conjunto de presiones y amenazas, y sus poblaciones humanas son altamente vulnerables debido a los altos índices de pobreza, lo que facilita la penetración de actividades ilícitas como la pesca y tala ilegal.
Al respecto, la presencia del Estado y el grado de desarrollo económico en la región son aún bastante limitados, aunque existe un creciente interés por implementar actividades extractivas como por ejemplo, la explotación petrolera, entre otras, con potenciales impactos negativos en la naturaleza y población local. Por ello, una de las necesidades primordiales para la región es afianzar cuánto antes un modelo de desarrollo que priorice el bienestar y desarrollo sostenible local, a partir de la conservación de la diversidad biológica y del paisaje como conjunto indivisible, para así garantizar que las propuestas de desarrollo no interrumpan las dinámicas y funcionalidad de la ZRG y del corredor como unidad natural.
Las principales amenazas incluyen:
• Actividades ilícitas, sobre todo la tala y la pesca ilegal
• Tráfico de especies
• Explotación de petróleo (superposición de un lote de petróleo sobre el área protegida)
• Construcción de megaproyectos de infraestructura (particularmente hidrovías de la Iniciativa de la Infraestructura para la Integración Regional Sudamericana - IIRSA).
Al respecto, la presencia del Estado y el grado de desarrollo económico en la región son aún bastante limitados, aunque existe un creciente interés por implementar actividades extractivas como por ejemplo, la explotación petrolera, entre otras, con potenciales impactos negativos en la naturaleza y población local. Por ello, una de las necesidades primordiales para la región es afianzar cuánto antes un modelo de desarrollo que priorice el bienestar y desarrollo sostenible local, a partir de la conservación de la diversidad biológica y del paisaje como conjunto indivisible, para así garantizar que las propuestas de desarrollo no interrumpan las dinámicas y funcionalidad de la ZRG y del corredor como unidad natural.
Las principales amenazas incluyen:
• Actividades ilícitas, sobre todo la tala y la pesca ilegal
• Tráfico de especies
• Explotación de petróleo (superposición de un lote de petróleo sobre el área protegida)
• Construcción de megaproyectos de infraestructura (particularmente hidrovías de la Iniciativa de la Infraestructura para la Integración Regional Sudamericana - IIRSA).
La sobre explotación pesquera
Lamentablemente, los ríos que le dan vida a esta región y algunos de los animales más emblemáticos que los habitan, como los delfines rosado (Inia geofrensis) y gris (Somalia fluviatilis) y el lobo de río (Pteronura brasiliensis) vienen enfrentando crecientes presiones a su supervivencia. Estas incluyen la contaminación de ríos, sobre pesca de su alimento, y caza directa por ser – erróneamente – considerados competidores en la pesca, lo que ha llevado a su desaparición en diversas regiones, quedando confinados a algunos pocos rincones privilegiados de la Amazonía, como el noreste peruano, en torno al río Putumayo en Perú.
De otro lado, las inadecuadas prácticas y sobre explotación pesqueras vienen amenazando también la estabilidad de ríos y lagos clave como tales, afectando así a las miles de comunidades indígenas que dependen de ellos.
De otro lado, las inadecuadas prácticas y sobre explotación pesqueras vienen amenazando también la estabilidad de ríos y lagos clave como tales, afectando así a las miles de comunidades indígenas que dependen de ellos.
Manejo pesquero como estrategia de conservación del lobo de río y desarrollo de pueblos indígenas
El lobo de río (Pteronura brasiliensis), también llamado nutria gigante del Amazonas, es uno de los mamíferos más carismáticos de la Amazonía. Es un animal esencialmente sociable que vive en grupos familiares en las cochas o lagos formados naturalmente en los meandros de los ríos por las fluctuaciones estacionales.
Desde la década de 1920 (después de la era del caucho) hasta la de 1970 sus poblaciones fueron diezmadas por la caza para satisfacer la industria peletera (su piel ha sido considerada una de las mejores del mundo). Por ello, en 1973 fue clasificada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y también dentro del Apéndice I (categoría más rígida de protección) de CITES. En Perú es considerada como especie “en peligro” según clasificación oficial vigente (decreto supremo Nº 034-2004-AG).
Hoy el lobo de río se considera extinto en Argentina y Uruguay; es raro en gran parte del sur de Brasil, Paraguay, Bolivia, Ecuador, y en algunas áreas de Colombia y Venezuela. Perú es uno de los pocos países que mantienen poblaciones saludables, lo que demuestra la urgente necesidad de conservar la especie en nuestro país.
Además, el lobo de río es considerado una especie “bioindicadora”, es decir que su presencia es un indicio de la buena salud del ecosistema que habita, y se le considerada una especie “sombrilla” debido a que por ser un depredador tope, las acciones que se realicen para su conservación benefician a su vez a todas aquellas especies ubicadas en los estratos inferiores.
LA ZRG es uno de los últimos lugares del mundo con poblaciones saludables de esta especie, sin embargo la creciente presión por recursos pesqueros viene generando conflictos con el hombre, lo que hace necesaria una intervención para orientar el manejo pesquero de modo que beneficie a la población local, y a su vez garantice la salud del lobo de río, que en zonas como Madre de Dios es una gran fuente de ingresos a partir del turismo para su avistamiento.
Desde la década de 1920 (después de la era del caucho) hasta la de 1970 sus poblaciones fueron diezmadas por la caza para satisfacer la industria peletera (su piel ha sido considerada una de las mejores del mundo). Por ello, en 1973 fue clasificada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y también dentro del Apéndice I (categoría más rígida de protección) de CITES. En Perú es considerada como especie “en peligro” según clasificación oficial vigente (decreto supremo Nº 034-2004-AG).
Hoy el lobo de río se considera extinto en Argentina y Uruguay; es raro en gran parte del sur de Brasil, Paraguay, Bolivia, Ecuador, y en algunas áreas de Colombia y Venezuela. Perú es uno de los pocos países que mantienen poblaciones saludables, lo que demuestra la urgente necesidad de conservar la especie en nuestro país.
Además, el lobo de río es considerado una especie “bioindicadora”, es decir que su presencia es un indicio de la buena salud del ecosistema que habita, y se le considerada una especie “sombrilla” debido a que por ser un depredador tope, las acciones que se realicen para su conservación benefician a su vez a todas aquellas especies ubicadas en los estratos inferiores.
LA ZRG es uno de los últimos lugares del mundo con poblaciones saludables de esta especie, sin embargo la creciente presión por recursos pesqueros viene generando conflictos con el hombre, lo que hace necesaria una intervención para orientar el manejo pesquero de modo que beneficie a la población local, y a su vez garantice la salud del lobo de río, que en zonas como Madre de Dios es una gran fuente de ingresos a partir del turismo para su avistamiento.
Putumayo - Perú
HP & WWF en el corazón de la Amazonía: juntos por la vida silvestre y el desarrollo local
A través de una alianza entre HP y WWF, se trabaja en la Zona Reservada de Gueppi, concretamente en el río Peneya (cuenca media del río Putumayo, en la comunidad de Santa Teresita, de la mano de autoridades, población indígena y científicos, en el diseño y consolidación de una estrategia de manejo sostenible de recursos en la cuenca del río Peneya, con miras a:
• Recuperación y conservación, a través de buenas prácticas de manejo de poblaciones de peces de importancia comercial como la arahuana
• Conservación local del lobo de río, especie clave y en peligro de extinción
• Generación de medios de vida sostenibles para la población local
• Recuperación y conservación, a través de buenas prácticas de manejo de poblaciones de peces de importancia comercial como la arahuana
• Conservación local del lobo de río, especie clave y en peligro de extinción
• Generación de medios de vida sostenibles para la población local

